La última estación

Los personajes que han destacado en la historia en distintos rubros ya sea políticos, culturales y demás siempre han sido admirados en el mundo cinematográfico retratando su vida, no siempre de manera fidedigna en forma biográfica, de homenaje, interpretativa, o simplemente de fantasía, catalogandose como biopics.
En “La última estación”, el director Michael Hoffman profundiza en los últimos días de Leon Tolstoi, conocido por su obra maestra “La guerra y la paz”, que al final de su vida fue aclamado por sus ideas filosoficas que influyeron en cientos de personas,formando un movimiento cirunstancia que ahonda la pelicula.
La trama es sobre un joven pupilo Valentin Bulgakov quien llega a la casa de Tolstoi como su nuevo secretario, en pleno debate de los derechos de su obra, disputados entre su esposa Sofya y Vladimir Chertkov, a la par conoce a una joven iniciando una relación amorosa en contra de los estatutos del movimiento.
Un drama elegante y bien construido que denota la trascendencia de la figura de Tolstoi y lo que representa en la actualidad partiendo de su premisa principal, el amor.
El punto fuerte de la película lo otorgan las excepcionales actuaciones de Helen Mirren como la esposa de Tolstoi y Christopher Plummer como el escritor, quienes entregan grandes momentos y clases de como una actuación debe realizarse, relegando a secundarios los demas personajes.
Aunque contiene varios momentos de sentimentalismo , esta cinta demuestra la importancia de las actuaciones en una biopic, una interpretación de un personaje real no es sencillo y sin duda en “La última estación” es bien llevada, lamentablemente su tiempo en cartelera fue muy corto.
La película presenta escenas intensas por parte de los protagonistas, escenarios bellisimo y una narrativa de buen nivel. Una buena opción para disfrutar e imaginar, cinta que ha ganado un lugar especial entre las biopics.